Es muy importante como educamos a nuestros hijos, o en general a las siguientes generaciones. Los modales, el vocabulario que se utiliza, el respecto hacia los demás, entre otras cosas son fundamentales para que la sociedad funcione correctamente y haya una buena salud social.
Desde el punto de vista de una buena salud física y también mental, la alimentación debe ser una piedra angular de la educación de nuestros hijos. Si saben como nutrir sus cuerpos se previenen una gran parte de los problemas sanitarios de nuestra sociedad moderna.
Trastornos alimentarios, deficits de nutrientes y enfermedades relacionados con el sobrepeso son los grandes protagonistas en un primer nivel de la problemática sanitaria de nuestro país. Además de forma secundaria se están haciendo estudios con resultados ya relevantes de como la alimentación afecta al desarrollo ciertos tipos de cáncer.
Simplemente haciendo una reflexión de lo que nuestro cuerpo necesita en nuestra etapa vital en nivel de energía y de nutrientes necesarios podemos ajustar nuestra dieta para sin caer en la monotonía y con platos bien sabrosos, para nutrir plenamente el cuerpo.
En los colegios e institutos se pueden realizar reflexiones sobre el menú que reciben, ya bien sea del comedor escolar o del que realizan en sus casas, de los tipos de nutrientes y raciones de alimentos que toman, sin dejar a parte el tipo de procesado que requieren esos alimentos.
Si se trabaja además con las familias para que esos hábitos sean plenamente adquiridos desde una edad temprana, ganaremos en bienestar y en prevención de enfermedades.