Aquellas recetas tradicionales de la comida española de gran aporte calórico que se hacían antes cuando la demanda de energía que necesitaba una persona era bastante elevada, no se adaptan muy bien a las rutinas de vida en una ciudad donde el gasto calórico medio de una persona suele ser bastante inferior.
Para adaptar esas grandes recetas y no dejar de lado esos grandes platos se pueden adaptar su preparación de diversas formas.
Lo más usual es eliminar en gran parte esos ingredientes de gran aporte calórico como puede ser el sebo, la panceta, chorizo…, ya que suelen tener bastantes grasas saturadas.
Otra forma es usar alguno de esos alimentos pero tratándolos previamente para eliminar todo la grasa que se puede y aligerar el plato sin perder sabor.
Una forma sencilla en el caso del chorizo es cocerlo previamente a parte o meterlo unos minutos en el microondas de tal forma que la grasa de dicho alimento sale de él.
